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El Camino de Aníbal por el Campo de Montiel

El viejo latido de piedra: tras las huellas del Camino de Aníbal en el Campo de Montiel.

Investigación histórica.

Hay caminos que, más que unir pueblos, vertebran civilizaciones. La Vía Augusta, también conocida en distintos periodos como Camino de Aníbal, Vía Hercúlea, Ruta del Esparto o Camino de San Vicente Mártir, fue la gran arteria de la Hispania romana. Una línea de piedra que conectó a Cádiz con los Pirineos y, a través de la Vía Domitia, con el corazón político del mundo antiguo: Roma.

Su trazado principal —más de 1.300 kilómetros construidos en el siglo I d. C.— no solo articuló la Península Ibérica, sino que cimentó la romanización y facilitó la explotación económica de un territorio que iba dejando de ser Iberia para convertirse en Hispania. Consciente de ello, Octavio Augusto impulsó la gran renovación que llevaría su nombre. A partir de entonces, la Vía Augusta se convirtió en la autopista de su tiempo: un corredor seguro para legiones, mercancías y viajeros.

Pero más allá de los grandes centros urbanos y de los arcos triunfales que aún hoy señalan su recorrido, existe un capítulo menos explorado de este coloso de ingeniería: el que discurre por el interior de la península, entre los valles del Levante y Cástulo, atravesando el histórico Campo de Montiel.


Un camino con muchos nombres y un mismo destino

La Vía Augusta es, posiblemente, la calzada romana más documentada de Hispania. Su existencia se confirma en fuentes esenciales como el Itinerario de Antonino o los Vasos Apolinares —los célebres vasos de plata hallados en Vicarello—, donde se registran las mansiones, o estaciones de descanso, así como las distancias entre ellas.

Sin embargo, su denominación ha variado a lo largo de los siglos:

- Vía Hercúlea o Heráclea, por la mítica travesía de Hércules en busca de los bueyes de Gerión.

- Camino de Aníbal, porque fue una ruta utilizada por los cartagineses durante la Segunda Guerra Púnica.

- Ruta del Esparto, denominación medieval asociada al comercio de esta fibra vegetal.

- Camino de San Vicente Mártir, por el paso del santo en su ruta hacia Valencia.

Todos estos nombres señalan un mismo fenómeno: este corredor fue, durante milenios, un camino vivo, funcional, reutilizado por distintas culturas y poderes.


El enigma de los dos ramales: el que pasa por el Campo de Montiel

A la altura de Saetabis (Játiva), la gran vía se bifurcaba en dos opciones:

1. La ruta costera por Cartago Nova

Más tardía, probablemente la que Augusto decidió acondicionar, según relata Estrabón.

2. La ruta interior por Libisosa (Lezuza)

La más antigua y también la más enigmática.
Es precisamente esta variante la que atraviesa el Campo de Montiel, aprovechando un corredor natural entre las sierras de Alcaraz y Cazorla que desemboca finalmente en el estratégico enclave de Cástulo.

Esta variante interior es la que aparece registrada en los Vasos Apolinares, prueba documental de primer orden. Y fue también la ruta preferida por personajes ilustres como Julio César, que la recorrió en su célebre viaje relámpago desde Roma hasta Obulco antes de la batalla de Munda.

No era un camino exento de peligros. El Saltus Castulonense, un paso abrupto en Sierra Morena, aparece en la correspondencia de Asinio Pollión con Cicerón como un enclave inseguro, poblado de bandidos y asaltantes.


El Campo de Montiel: un laboratorio arqueológico de la Vía Augusta

Pese a su aparente aislamiento, el Campo de Montiel conserva algunos de los testimonios más relevantes de esta vía interior. Los trabajos arqueológicos de las últimas décadas han revelado un mosaico de enclaves romanos que se distribuyen estratégicamente a lo largo de la ruta:

● La villa romana de La Ontavia (Terrinches)

Un conjunto rural de gran entidad, que evidencia la explotación agropecuaria vinculada al comercio regional.

● El Castillejo del Bonete (Terrinches)

Un espectacular yacimiento funerario y ritual de larga ocupación que, aunque de cronologías más amplias, ilustra la importancia del corredor como ruta de paso desde tiempos prehistóricos.

● La villa romana del Puente de la Omilla (Albaladejo)

Probable establecimiento asociado al control de un vado o puente romano, pieza clave en la comunicación del interior manchego con el Alto Guadalquivir.

● Las mansiones de Mariana y Mentesa

Identificadas en Puebla del Príncipe y Villanueva de la Fuente, respectivamente, ambas forman parte de las estaciones oficiales mencionadas en itinerarios romanos. En ellas se organizaba el relevo de caballerías, el descanso y el abastecimiento de viajeros y comerciantes.

En conjunto, estos enclaves demuestran que el Campo de Montiel no era un territorio periférico, sino un nodo logístico esencial que articulaba el comercio romano en la Meseta Sur.


Un eje que aún late bajo las carreteras actuales

Sorprende comprobar que algunas de las grandes vías contemporáneas —la N-IV, N-420, N-340, o la A-7/AP-7— reproducen tramos significativos del trazado romano. En algunos puntos de la N-340, de hecho, la calzada romana permaneció en uso hasta comienzos del siglo XX, antes de ser asfaltada durante la dictadura de Primo de Rivera.

La Vía Augusta funcionó como una auténtica autopista económica del Imperio. Por ella circularon:

- Trigo, aceite y vino bético.

- Cerámica, conservas, tejidos y ganadería.

- Y, sobre todo, metales estratégicos —oro, plata, cobre o hierro— muy escasos en Italia.

Un viajero tardaba mes y medio en recorrer el trayecto Cádiz–Pirineos, y cerca de tres meses y medio en llegar desde Cádiz hasta Roma. Aun así, era una revolución logística para su tiempo.


El futuro del pasado: una oportunidad para el Campo de Montiel

El tramo interior de la Vía Augusta, el que atraviesa el Campo de Montiel, es hoy un patrimonio histórico de enorme potencial turístico y científico. Las investigaciones en Terrinches, Albaladejo, Puebla del Príncipe o Villanueva de la Fuente revelan que el territorio fue un espacio clave en la romanización de Hispania.

Recuperar, señalizar y estudiar esta ruta sería una oportunidad única para:

- dinamizar el turismo rural y cultural;

- poner en valor el paisaje histórico del Campo de Montiel;

- y conectar la comarca con las grandes rutas culturales europeas.

Porque bajo los caminos de tierra, los olivares y los pastos de la llanura, aún late el eco de un corredor milenario que unió Roma con el sur de Hispania.

Un camino por el que pasaron legionarios, mercaderes, héroes míticos y generales cartagineses.

Un camino que hizo del Campo de Montiel un punto de paso obligado en el gran mapa del Imperio.

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Sobre Los 23 del Campo de Montiel

Los 23 del Campo de Montiel es un medio de prensa digital que difunde, informa y recopila información y noticias de interés de los 23 municipios que forman esta comarca, históricamente hablando, aunque también hablaremos de otros municipios. El propósito y objetivo de esta web, es mantener informados a todos los campomontieleños y viajeros, de todo lo relacionado con el Campo de Montiel, y a su vez, de difundir la riqueza de esta tierra, cultura, tradiciones, gastronomía y sobre todo la amabilidad y simpatía de su gente.

2 comentarios:

  1. Un placer leerte. Gracias por la lección de historia.

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    1. Muchas gracias a tí por seguirme. Intentaré realizar publicaciones de interés para que sigas fiel a esta página. Gracias!

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