El Domingo de Piñata coronó al dragón chino solanero
Aurelio Maroto
El sol bañaba la Plaza
Mayor en un Domingo de Piñata con el aroma a primavera que no tuvimos la semana
anterior. Los niños, impacientes, aguardaban el momento más esperado: la rotura de la piñata, por primera vez
en este epílogo definitivo al carnaval solanero. Con ese ambiente festivo, la
alcaldesa, Luisa Márquez, presidió
la entrega de los premios del III Concurso de Disfraces, donde la peña ‘S.A. Alcohólicos’ se coronó gracias a
su espectacular parodia del dragón chino. El segundo premio se lo llevó ‘Punta Caimán’, el tercero fue para ‘Las tías vivas’ y el cuarto para ‘Esta noche no me acuesto’.
Todo el mundo aplaudió
el conseguido –y complicado- aparataje desplegado por el dragón chino. Un
dechado de ingenio y no poco trabajo detrás, sobre todo teniendo en cuenta que
el grupo lo componían más de treinta personas. Desi Lara y José González hicieron de portavoces ante los medios de
comunicación, ya con su premio en el bolsillo. Reconocían el esfuerzo previo:
“La verdad es que nos ha costado estar unas cuantas semanas discutiendo el
tema”, reconocía Desi. La idea, original de Joaqui Plaza, encajó con la coincidencia del Año Nuevo Chino y con la intención de simbolizar “la fuerza del
grupo y la fuerza del dragón”, decía Jose. El resultado fue un conjunto
impactante que no pasó desapercibido.
“El sábado salimos 27 adultos y 5 niños”, detallaba Jose. “Yo veía que nos grababan, que nos decían ‘qué
chulo’… cuando pasamos a la carpa se veía mucho el tamaño desde fuera y a la
gente le ha gustado”. Y es que, como subrayan, “el efecto grupo manda. No falla”. No era la primera vez que
saboreaban el triunfo; ya lo hicieron en 2022, “el primero después de la
pandemia”, recuerdan, cuando salieron “con la idea de pasarlo bien” y acabaron
llevándose una sorpresa enorme. Sobre sus expectativas de premio, admiten
división interna: “Al principio
pensábamos que sí… luego que no. De hecho, cuando nos comunicaron el premio los
trajes estaban guardados, lavados y para otra ocasión”. La cabeza del
dragón fue un desafío técnico.
“Primero le pones el palo y se cae para un lado, se cae para otro…”, cuentan.
La solución fue tan ingeniosa como artesanal: un gran barreño como base, goma
EVA, silicona, grapadora, corcho y mucha paciencia.
En clave más general,
reflexionan sobre el carnaval solanero. Notaron menos ambiente el viernes,
seguramente por el frío, pero “el sábado
sí que había mucha más gente”. Reconocen que el grueso se concentra en el
fin de semana y que la fuerza histórica del lunes y el martes ha cedido
terreno, en parte porque mucha gente vuelve a sus lugares de trabajo. Pero no
tienen dudas de que el carnaval es sigue siendo de los mayores acontecimientos
del año en La Solana.
0 comentarios:
Publicar un comentario