ALCARAZ: LA CIUDAD DONDE LA HISTORIA DEJÓ HUELLA
Enclavada al pie de la sierra que lleva su nombre, en la falda oriental del Cerro de San Cristóbal, Alcaraz se alza como uno de los municipios con mayor carga histórica y monumental de Castilla-La Mancha. Con 1.304 habitantes (INE, 2024), esta localidad de la provincia de Albacete, cabeza de partido y referente comarcal, sigue conservando el aura majestuosa de las ciudades que fueron clave en la formación de la historia peninsular.
Su trazado urbano, sus torres y lonjas, sus templos y restos defensivos componen un escenario donde la memoria se mezcla con la piedra. Las coordenadas —2° 39' 34" O, 38° 40' 5" N— apenas insinúan la riqueza de un territorio que, desde tiempos remotos, ha sido paso natural, núcleo de poder y cruce de civilizaciones.
A su término pertenecen pedanías como Canaleja, El Cepillo, Escondite, Escorial, El Horcajo, La Hoz, El Jardín, La Mesta, Salinas de Pinilla y Solanilla, cada una con su propia huella rural en un paisaje serrano que respira autenticidad.
La Sierra de Alcaraz: geografía y carácter
La Sierra de Alcaraz, integrada en la cordillera Prebética, es una comarca natural e histórica compartida por numerosos municipios albaceteños. Territorio de montañas suaves, valles fértiles y antiguos caminos, esta sierra ha sido durante siglos frontera, refugio y escenario de vida.
Los municipios que la integran —desde Riópar, Vianos o Bienservida hasta Peñascosa, San Pedro o Villaverde de Guadalimar— componen un mosaico de paisaje, tradición y cultura que encuentra en Alcaraz su centro histórico y simbólico.
Es un espacio marcado por la belleza de sus paisajes, donde destacan:
- La Vía Verde de la Sierra de Alcaraz, una de las rutas más espectaculares de la provincia. Con más de 100 kilómetros entre Albacete y los límites con Jaén, permite recorrer viaductos, túneles y parajes únicos a pie o en bicicleta.
- El Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima, a pocos kilómetros, famoso por el nacimiento del río Mundo y su imponente cascada.
- El Pico Almenara (1.796 m), la cumbre más elevada de Albacete, perfecta para senderistas con experiencia.
Aquí la flora y la fauna conviven prácticamente intactas: es habitual encontrar ciervos, jabalíes, águilas reales, buitres leonados y bosques de pinos laricios que ofrecen sombra y frescor incluso en verano.
Un viaje por las civilizaciones
Alcaraz es un auténtico palimpsesto histórico. Neolíticos, íberos, romanos, visigodos, musulmanes y cristianos han dejado señales, restos arqueológicos y leyendas que todavía hoy alimentan la identidad local.
De las primeras pinturas al esplendor íbero
En el entorno de Los Batanes y Masegoso se conservan notables ejemplos de Arte Rupestre Levantino y Esquemático, escenas que hablan de rituales solares y formas humanas primitivas.
Los íberos, entre los siglos VI y III a. C., consolidaron asentamientos en sitios elevados como El Santo o Los Batanes. Sus murallas en media luna, cerámicas y restos de viviendas sugieren que esta pudo ser la mítica Urcesa.
Romanos y visigodos: huellas discretas pero decisivas
Aunque escasos, los vestigios romanos —como los puentes de Tablas y La Reina— revelan la importancia de la zona en las antiguas vías de comunicación.
Los visigodos mantuvieron la relevancia del enclave, conocido entonces como Castan o Castaon, dejando piezas litúrgicas y restos aún hoy estudiados.
La huella árabe y la transformación de Alcaraz
La etapa musulmana marcó profundamente la identidad de la ciudad. Fue entonces cuando surgió el nombre Al-Karaz (“el cerezo” o “lo consagrado”).
Su alcazaba dominaba los pasos hacia los reinos de Granada y Murcia, y la tradición artesanal de las alfombras de Alcaraz hunde sus raíces en este periodo.
La conquista cristiana y el esplendor medieval
El 23 de mayo de 1213, Alfonso VIII entró triunfalmente por la Puerta de Granada. Desde entonces, Alcaraz se convirtió en ciudad estratégica y codiciada.
El Renacimiento de Vandelvira: la Alcaraz monumental
El siglo XVI marcó el gran auge cultural. Figuras como Pedro Simón Abril, el Bachiller Sabuco, Oliva de Sabuco y, sobre todo, Andrés de Vandelvira, dieron a Alcaraz un sello artístico inigualable.
Plaza Mayor
Declarada Monumento Histórico-Artístico, es un conjunto arquitectónico único: las lonjas góticas, la Torre de la Trinidad y la emblemática Torre del Tardón conforman uno de los espacios más bellos de España.
Torre del Tardón
Símbolo de Alcaraz, con siete cuerpos y una crestería renacentista espléndida.
Iglesia de la Santísima Trinidad
Una joya gótica y renacentista con capillas atribuidas a Vandelvira.
Puerta del Alhorí
Ejemplo magistral del plateresco, con decoración exquisita y escudos imperiales.
Otros puntos destacables son la Iglesia de San Miguel, el antiguo acueducto, y casas señoriales como Los Galiano y Los Guerreros.
Fiestas de Alcaraz
- San Antón – 17 de enero
- San Ignacio – 1 de febrero (Patrón)
- La Candelaria – 2 de febrero
- Mercado Medieval – entorno al 1 de mayo
- Mayo – 30 de abril y 1 de mayo
- Semana Santa
- Luminarias – 25 de agosto
- Romería Virgen de Cortes – 26 de agosto y 8 de septiembre (Interés Turístico Regional)
- Feria y Fiestas – del 4 al 9 de septiembre
Alcaraz hoy: memoria y horizonte
Alcaraz es historia viva. Un lugar donde cada piedra cuenta un episodio, cada torre refleja un linaje y cada celebración continúa un legado que se resiste a desaparecer.
Una ciudad pequeña en población, pero enorme en patrimonio, cultura y alma.
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