Santa Cruz de los Cáñamos: un tesoro tranquilo en pleno Campo de Montiel
En lo alto de un cerro amesetado, Santa Cruz de los Cáñamos ofrece al visitante un rincón auténtico del Campo de Montiel, rodeado por Montiel, Almedina, Terrinches y Albaladejo. Su nombre, “de los Cáñamos”, recuerda el cultivo que un día llenó de vida las vegas cercanas al Cerro Santo.
Un paisaje que enamora
Campos de cereal, olivares que tapizan las laderas y pequeños viñedos rodean este pequeño municipio de origen histórico. Por el norte, la vega del río Origón aporta un toque de frescor al paisaje, creando un entorno que invita a quienes buscan naturaleza, calma y tradición.
Un pueblo con mucha historia
Muy cerca del casco urbano, en el cerro de los Torrejones, aparecen restos romanos que demuestran la antigua presencia humana en la zona. Tras la reconquista de Alfonso VI en 1085 y la llegada de la Orden de Santiago, el núcleo comenzaría a poblarse después de la batalla de las Navas de Tolosa en 1212. Desde entonces, Santa Cruz de los Cáñamos fue creciendo lentamente, convirtiéndose en una de las villas más modestas del Campo de Montiel, pero también en una de las que mejor conservan su esencia tradicional.
Iglesia de San Bartolomé Apóstol
En la parte alta del pueblo se alza la Iglesia de San Bartolomé Apóstol, un templo del siglo XVIII que combina humildad y belleza barroca. Su portada de piedra con la cruz de Santiago y la fecha de 1748 anuncia la ampliación que marcó su imagen actual.
El interior presenta una nave única cubierta con bóveda de cañón y lunetos, un amplio arco toral que da paso al presbiterio y una elegante cúpula sobre pechinas. En el lado del evangelio se conserva una capilla lateral con una interesante bóveda de terceletes, vinculada al encargo funerario de Cristóbal Hernández en 1526. La espadaña moderna sustituye al antiguo campanario, derribado por su mal estado.
Pese a las limitaciones económicas que marcaron su historia, el templo conserva intacta su personalidad barroca y constituye uno de los elementos patrimoniales más importantes del municipio.
La Fuente y el Mirador del Quijote
A la salida del pueblo en dirección a Montiel y Almedina se encuentra la conocida Fuente, también llamada en algunos planos “Fuente Árabe”. El agua fluye entre abrevaderos y árboles, creando una pequeña cañada verde que aporta frescor al entorno.
Desde este punto parte un camino que asciende hacia la iglesia bordeando la ladera del cerro. La senda, reforzada con una barandilla de madera, ofrece uno de los rincones más bellos del municipio: el Mirador del Quijote. Desde este balcón natural se contemplan la vega del arroyo Origón y los característicos horizontes suaves del Campo de Montiel.
Un destino perfecto para desconectar
Santa Cruz de los Cáñamos es un lugar idóneo para los amantes de la naturaleza, la historia y la tranquilidad. Con su patrimonio, sus paisajes y su carácter auténtico, este pequeño pueblo invita a descubrir la esencia más pura del Campo de Montiel. Un destino sencillo, cercano y lleno de encanto.
0 comentarios:
Publicar un comentario