La provincia de Ciudad Real merece que pongamos la mirada en muchos mรกs rincones cargados de historia, belleza y memoria. Aunque nuestro corazรณn y nuestro trabajo estรฉn volcados en el Campo de Montiel, hay lugares cercanos que tambiรฉn forman parte del alma de esta tierra y que merecen ser contados. Espacios que, como pรกginas abiertas del pasado, nos hablan de civilizaciones antiguas, de caminos olvidados y de pueblos que fueron y ya no son. Uno de ellos es el paraje de La Caridad, en el tรฉrmino de Granรกtula de Calatrava, donde se conservan las evocadoras ruinas de la antigua Iglesia de la Virgen de la Caridad.
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Las ruinas de la Iglesia de la Virgen de la Caridad se levantan en un enclave histรณrico conocido antiguamente como Alabarรฉ, Caรฑavete y, desde el siglo XVIII, La Caridad. El lugar se sitรบa en un punto estratรฉgico donde hoy confluyen las carreteras de Almagro al Moral y la que procede de Granรกtula, confirmando su secular vocaciรณn como cruce de caminos.
Desde la Antigรผedad, este paraje fue un nudo de comunicaciones de gran importancia. Todo apunta a que aquรญ coincidieron varias vรญas romanas de primer orden, como la de Toledo a Andรบjar (Toledo–Cรกstulo) y la transversal que unรญa Mรฉrida con el puerto de Almansa. Esta posiciรณn privilegiada hace pensar en la existencia de una mansio romana, ademรกs de otras construcciones de esa รฉpoca. A estos restos se suman vestigios aรบn mรกs antiguos: silos excavados en tierra, piedras trabajadas y cerรกmicas neolรญticas e ibรฉricas halladas en el entorno.
La continuidad de poblamiento en este lugar —favorecida por la abundancia de agua y su condiciรณn de cruce natural de caminos— ha dejado huellas de prรกcticamente todas las รฉpocas histรณricas. Por ello, puede considerarse una autรฉntica estaciรณn arqueolรณgica de notable valor.
Tras la Reconquista, el enclave parece haber sido adjudicado a la Claverรญa de la Orden, que poseรญa una dehesa en el tรฉrmino del Moral lindante con la laguna de Aรฑavete. Los derechos documentados sugieren la existencia previa de un castillo y de una poblaciรณn estable, que debieron desaparecer a finales de la Edad Media. Sus habitantes, probablemente, se dispersaron hacia los pueblos cercanos, como ocurriรณ con otros muchos despoblados de la comarca.
Con el tiempo se formรณ una heredad con las tierras circundantes, que a finales del siglo XVIII pertenecรญa a don Andrรฉs Antonio de Rozas, esposo de doรฑa Marรญa Arias, marquesa de Aรฑavete desde 1696. No obstante, los ejidos y ruinas del antiguo pueblo seguรญan siendo, en parte, propiedad de la Orden, como demuestra la oposiciรณn del erudito don Luis de Salazar a la concesiรณn de estos terrenos.
Desde entonces, el lugar pasรณ a denominarse La Caridad. Aparece citado en documentos del siglo XVIII y XIX como caserรญas, granja o coto redondo, siempre asociado a una ermita dedicada a la Virgen de la Caridad. En 1848 se menciona expresamente como “La Caridad de Aรฑavete, con una ermita”, y poco despuรฉs se describe como una ermita casi destruida.
Las ruinas visibles en la actualidad corresponden a esta ermita, una construcciรณn del siglo XVIII, cuyo emplazamiento podrรญa coincidir con el del antiguo castillo medieval. Sus restos son el รบltimo testimonio en pie de un lugar que fue cruce de civilizaciones, punto clave en las comunicaciones histรณricas y escenario de una larga y rica ocupaciรณn humana.
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