ads top

La visita de Alfonso XIII a Villanueva de los Infantes

Cuando el rey Alfonso XIII visitó Villanueva de los Infantes (30 de noviembre de 1926)

Artículo publicado el 30 de noviembre de 2025

Tal día como hoy, hace 99 años, Villanueva de los Infantes vivió una de las jornadas más singulares y recordadas de su historia contemporánea: la visita del rey Alfonso XIII en plena cacería real en los cotos del Campo de Montiel.

Los cotos del Campo de Montiel, destino predilecto de la aristocracia

Desde finales del siglo XIX, los cotos cinegéticos del Campo de Montiel —especialmente La Fuenlabrada, propiedad del conde de Leyva, y Los Hoyuelos, en término de Montiel— se habían convertido en destino habitual de expediciones de varios días por parte de la aristocracia madrileña. Aunque más modestos que el prestigioso coto de Mudela, su abundancia de perdiz roja, la calidad de los ejemplares y la peculiar orografía les conferían un atractivo especial.

En 1926, el coto de Los Hoyuelos era explotado por el capitán Manuel González de Jonte y Corradi, exprofesor de los infantes y amigo personal del rey. Él fue el anfitrión de la cacería real organizada para los días 30 de noviembre y 1 de diciembre.

La comitiva —el rey Alfonso XIII, el conde de Maceda, el príncipe de Asturias don Alfonso, el infante don Jaime, aristócratas y escoltas— llegó el 29 de noviembre por la tarde en tren hasta Manzanares. Allí se alojaron en la casa palacio de los marqueses de Salinas, conocida como casa Jonte, donde residían los anfitriones: Manuel González de Jonte y su esposa, Manuela Chacón.


El rey Alfonso XIII en Infantes

En cuanto se supo que el monarca atravesaría Villanueva de los Infantes camino de Montiel, vecinos y autoridades se dieron prisa en engalanar el itinerario. La calle Empedrada —una de las más señoriales de la localidad— amaneció el 30 de noviembre llena de arcos de follaje y retamas, balcones adornados y cartelas de bienvenida. Las campanas de San Andrés repicaron hacia las once de la mañana anunciando su llegada.

En la explanada de San Sebastián, entrada natural desde La Solana, se reunió la población para recibir al coche real. Alfonso XIII detuvo el vehículo para saludar a la corporación municipal, presidida por Manuel Rodríguez Serrano, y al obispo Narciso Esténaga, en visita pastoral por el Campo de Montiel. Ambos consiguieron arrancar al rey el compromiso de regresar por la tarde a visitar más detenidamente la ciudad. La monarquía atravesaba tiempos delicados, y el soberano no desaprovechaba ocasión para acercarse al pueblo.

Una visita marcada por la nieve y la oscuridad

A las siete de la tarde, fiel a su palabra, el rey regresó a Villanueva de los Infantes. Pero la meteorología jugó un papel inesperado: la tormenta de nieve que acompañaba al séquito desde Manzanares arreciaba con intensidad. Ni los más viejos del lugar recordaban una nevada semejante, acompañada de relámpagos, truenos e incluso chispas eléctricas.

A pesar de las medidas extraordinarias de la empresa eléctrica que suministraba desde Ruidera, un repentino apagón dejó a oscuras toda la plaza Mayor —entonces plaza de la Constitución— en el mismo instante en que el rey descendía del automóvil. Algunos vecinos aún recuerdan la escena: Alfonso XIII, resfriado, saludando a las autoridades bajo los soportales, usando un pañuelo ribeteado en negro con una gran “R” bordada.

Sin luz en el ayuntamiento, la comitiva se dirigió a la iglesia de San Andrés, donde aún se conservaban lámparas de cera. El obispo hizo de guía, mostrando al monarca el templo, el desaparecido retablo mayor y, sobre todo, la venerada Cruz de las Reliquias, una de las joyas patrimoniales más preciadas.

Una vez restablecida la electricidad, el rey pudo acceder finalmente al ayuntamiento y saludar desde el balcón a los vecinos reunidos en la plaza. Como recuerdo de la visita, el consistorio decidió cambiar el nombre de la calle de las Tiendas por el de Alfonso XIII, encargando varias cartelas conmemorativas a la fábrica de Loreto Donado-Mazarrón, de Valdepeñas. Una de ellas, curiosamente, acabaría reutilizada años después en el santuario de la Virgen de la Antigua.


Un recuerdo muy dulce: los bizcochos alfonsinos

Tras el recorrido institucional, el ayuntamiento ofreció al monarca y a la comitiva un generoso refrigerio en el salón de plenos, con un coste de 583 pesetas, cantidad considerable para la época. Los dulces fueron elaborados por la pastelería de Pedro Marco Contreras, en la calle de las Tiendas, célebre también por su fábrica de gaseosas.

Pero si un dulce marcó aquella jornada fue el bizcocho glaseado con crema mixta de la confitería La Providencia, fundada en 1886 y regentada entonces por Pedro López Lorenzo. El rey ya conocía al pastelero, que había trabajado años antes como encargado de los mozos de comedor en palacio. Tras saludarlo en San Andrés, Alfonso XIII lo invitó a asistir a la cacería del día siguiente en Los Hoyuelos.

Según la tradición familiar, fue allí donde el pastelero llevó un surtido de bizcochos que el rey probó y elogió, y que desde entonces comenzarían a llamarse alfonsinos. Sea leyenda o realidad, las crónicas de prensa de la época coinciden en que el monarca “quedó encantado de nuestras finas confituras”. Hoy, casi un siglo después, los alfonsinos continúan siendo el dulce más emblemático y demandado de Villanueva de los Infantes.


Agradecimiento final

Este artículo ha sido posible gracias a la generosidad, el conocimiento histórico y la minuciosa documentación aportada por Carlos Chaparro, a quien agradezco profundamente su ayuda para iluminar y reconstruir este episodio tan singular de nuestra historia local.

Compartir en Google Plus

Sobre Los 23 del Campo de Montiel

Los 23 del Campo de Montiel es un medio de prensa digital que difunde, informa y recopila información y noticias de interés de los 23 municipios que forman esta comarca, históricamente hablando, aunque también hablaremos de otros municipios. El propósito y objetivo de esta web, es mantener informados a todos los campomontieleños y viajeros, de todo lo relacionado con el Campo de Montiel, y a su vez, de difundir la riqueza de esta tierra, cultura, tradiciones, gastronomía y sobre todo la amabilidad y simpatía de su gente.

0 comentarios:

Publicar un comentario