Pozo de la Serna: un rincón por descubrir en el corazón del Campo de Montiel
Situada en la provincia de Ciudad Real, la pequeña aldea de Pozo de la Serna pertenece al municipio de Alhambra y se encuentra estratégicamente en el cruce de las carreteras CM-412 y CR-644.
Se ubica al este de Valdepeñas, al sur de San Carlos del Valle, al oeste de Alcubillas y al norte de Castellar de Santiago.
Con una población que ronda los 320-330 habitantes, Pozo de la Serna ofrece una experiencia de turismo tranquilo y auténticamente rural, ideal para quienes buscan descubrir la esencia del Campo de Montiel.
Historia y trazado urbano
La aldea aparece documentada en el siglo XVI como una pequeña dependencia del municipio de Alhambra, con apenas quince o dieciséis casas. A lo largo de los siglos, Pozo de la Serna ha mantenido su carácter agrícola y su estrecha relación con la Cañada Real Conquense, que favoreció el tránsito de ganaderos y comerciantes entre las sierras conquenses y las tierras jienenses.
El nombre “Pozo de la Serna” podría hacer referencia a un antiguo pozo o abrevadero usado por la ganadería trashumante, junto con la palabra serna, que significa “porción pequeña de tierra cultivada”.
El crecimiento del caserío, sin un planeamiento urbano definido, dio lugar a un trazado irregular, con calles que nacen de forma espontánea, manzanas sin comunicación directa y esa morfología típica de las aldeas manchegas tradicionales.
Durante el siglo XX, la población también vivió los duros años de la Guerra Civil Española (1936-1939). En las inmediaciones del cerro de la Jarosa se produjeron enterramientos vinculados a aquel conflicto, que hoy forman parte de la memoria histórica local y del recuerdo de una época difícil para toda la comarca.
A pesar de todo, Pozo de la Serna ha sabido conservar su esencia, su espíritu acogedor y su autenticidad rural.
Qué ver y qué hacer
Patrimonio arquitectónico
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Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Carmen: un edificio sencillo de una sola nave, con contrafuertes externos y espadaña, que refleja el carácter humilde y rural de la arquitectura religiosa del Campo de Montiel.
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La Casa Grande: situada en la Plaza de los Hermanos Fontes, representa un ejemplo de la arquitectura doméstica tradicional de la aldea.
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El antiguo cementerio y el cerro de la Jarosa, donde se conservan vestigios históricos y el recuerdo de los acontecimientos del siglo XX.
Naturaleza y rutas
Por Pozo de la Serna pasa la Cañada Real Conquense, conocida en esta zona como Los Serranos, una antigua vía trashumante que conecta la Sierra de Tragacete (Cuenca) con Jabalquinto (Jaén).
Gracias a su localización, la aldea es un punto de partida ideal para senderismo, cicloturismo y rutas rurales, disfrutando de la tranquilidad del paisaje manchego. Entre las rutas más populares destacan los trayectos Pozo de la Serna – Alcubillas (11-19 km) o las que conectan con otras localidades del entorno.
Fiestas y tradiciones
Pozo de la Serna mantiene vivas sus tradiciones religiosas y populares, que cada año reúnen a vecinos y visitantes en un ambiente de convivencia y devoción.
La localidad celebra la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús el viernes siguiente al Corpus. Una imagen del Sagrado Corazón, colocada en una urna, recuerda y agradece la colaboración de los pueblos vecinos en la realización de la escultura.
La otra gran festividad tiene lugar el 16 de julio, en honor a la Virgen del Carmen, patrona de la iglesia parroquial. Durante estas fiestas se celebran actos religiosos, procesiones, actividades culturales y encuentros vecinales.
Además, Pozo de la Serna forma parte de varias denominaciones de origen que certifican la calidad de sus productos agrícolas y gastronómicos:
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Aceite Campo de Montiel
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Vino Valdepeñas
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Vino La Mancha
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Cebolla de La Mancha
Muy cerca de la población, junto a la carretera CM-412, se encuentra la bodega Mano a Mano, una moderna instalación con viñedos en distintas localidades del entorno. Esta bodega destaca por la calidad de sus producciones, el diseño contemporáneo de sus instalaciones y su apuesta por vinos que reflejan la personalidad del terruño manchego.
Experiencia turística
Visitar Pozo de la Serna es sumergirse en la calma del paisaje manchego, disfrutar de su sencillez y de sus calles que respiran historia. El viajero encuentra aquí un entorno hospitalario y un ritmo pausado, ideal para desconectar del bullicio urbano.
La autenticidad de sus gentes, su arquitectura tradicional, el entorno natural y la cercanía a otros puntos de interés convierten esta pequeña aldea en un destino perfecto para el turismo rural.
¿Por qué incluir Pozo de la Serna en tu ruta por Castilla-La Mancha?
Porque ofrece un auténtico escenario rural, no saturado de turismo, donde se respira la tradición.
Su ubicación permite combinar visitas culturales, rutas naturales y descubrimientos históricos, además de disfrutar de la rica gastronomía manchega.
Ideal para quienes se alojan en la comarca del Campo de Montiel, desean una escapada tranquila o buscan conocer enclaves cercanos como Valdepeñas, Alhambra o Villanueva de los Infantes.
Pozo de la Serna es, en definitiva, un pequeño tesoro rural que conserva intacta la esencia de la Mancha más auténtica.
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