La Cimbarra, un prodigio natural a un paso del Campo de Montiel
A poco más de una hora de nuestros pueblos del Campo de Montiel se encuentra uno de los enclaves naturales más espectaculares del norte de Andalucía: la Cascada de La Cimbarra, en el término municipal de Aldeaquemada (Jaén). Un destino ideal para una escapada de fin de semana, donde naturaleza, geología e historia se entrelazan en un paisaje de una fuerza sobrecogedora.
La Cimbarra es una cascada formada por el río Guarrizas, situada a unos dos kilómetros al sur de Aldeaquemada y a apenas once kilómetros del desfiladero de Despeñaperros. El entorno está declarado Paraje Natural por la Junta de Andalucía y ocupa una extensión de 534 hectáreas, protegidas por sus excepcionales valores geológicos, paisajísticos y medioambientales.
La caída principal, de unos veinte metros, se precipita por una pared vertical de cuarcita “armoricana”, una roca de enorme dureza formada en el fondo del mar hace alrededor de 500 millones de años, a comienzos de la Era Primaria. Posteriormente, durante la Orogenia Hercínica, estos materiales fueron elevados, plegados y expuestos a la erosión, quedando al descubierto en puntos clave de Sierra Morena como La Cimbarra o el cercano desfiladero de Despeñaperros.
En estas rocas aún pueden observarse hoy espectaculares ripples, las ondulaciones del oleaje fosilizadas en antiguos fondos marinos, y en algunos puntos aparecen crucianas, rastros fósiles de organismos que dejaron su huella en el sedimento arenoso hace casi medio milenio de años. Caminar por este paraje es, en realidad, recorrer páginas abiertas de la historia de la Tierra.
Pero La Cimbarra no es solo un tesoro natural. En la propia cascada, en Despeñaperros y en diversas cuevas del entorno se conservan importantes ejemplos de arte rupestre neolítico, declarados Patrimonio de la Humanidad. Estas pinturas son testimonio del enorme valor estratégico de este territorio como paso natural entre la Meseta Central y Andalucía, un corredor utilizado por civilizaciones desde tiempos remotos. El mismo eje geográfico que hoy atraviesan quienes viajamos desde el Campo de Montiel hacia el sur fue, durante milenios, vía de comunicación, intercambio y asentamiento humano.
El entorno que rodea la cascada alberga además una rica diversidad de flora y fauna. Encinares, quejigos, matorral mediterráneo, aves rapaces, anfibios y pequeños mamíferos conforman un ecosistema vivo que convierte este lugar en un destino atractivo tanto para el visitante tranquilo como para senderistas, fotógrafos y amantes de la naturaleza.
Un paraje espectacular que exige respeto
Conviene, no obstante, realizar una advertencia clara. El acceso a la cascada presenta una dificultad media-alta. Los senderos de bajada y subida incluyen tramos estrechos, irregulares y resbaladizos en determinadas épocas del año. No es una ruta recomendable para niños pequeños, personas mayores o quienes padezcan problemas articulares o respiratorios. La belleza del lugar no debe ocultar que se trata de un entorno natural exigente, donde la prudencia es imprescindible.
Otro problema evidente en jornadas de gran afluencia es la acumulación de vehículos que intentan llegar hasta el final del camino, compartiendo espacio con peatones en un tramo reducido. Esta situación genera riesgo, incomodidad y un escenario preocupante en caso de emergencia.
Por ello, es importante insistir en un mensaje de responsabilidad:
- Los autobuses no pueden acceder hasta la cascada y deben estacionar obligatoriamente en la localidad.
- Se recomienda a todos los visitantes aparcar en Aldeaquemada y realizar la ruta a pie.
- El Mirador de La Cimbarra se encuentra a tan solo tres kilómetros del pueblo, en un recorrido sin gran complejidad que puede completarse en unos treinta y cinco minutos caminando.
Reducir el número de vehículos en el acceso no solo mejora la seguridad, sino que protege un entorno frágil que sufre un notable impacto medioambiental en días de masificación.
Información útil para la visita
- Miércoles a viernes: de 10:00 a 14:00 h
- Sábados, domingos y festivos: de 10:00 a 12:30 h
- Sábados, domingos y festivos: de 12:30 a 14:00 h
Para quienes vivimos en el Campo de Montiel, La Cimbarra representa una oportunidad magnífica de descubrir un paisaje hermano al nuestro, moldeado también por la Sierra Morena y por siglos de historia compartida. Un lugar para admirar, para aprender y para comprender hasta qué punto nuestro territorio forma parte de un gran corredor natural y cultural entre la Meseta y Andalucía.
Visitar La Cimbarra es asomarse al tiempo profundo de la geología, al eco de las primeras civilizaciones y a la fuerza intacta de la naturaleza. Hagámoslo con prudencia, respeto y conciencia. Solo así este prodigio seguirá siendo un tesoro vivo para las generaciones que vendrán.
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