A cinco kilómetros de Villanueva de los Infantes, en pleno corazón del Campo de Montiel y al abrigo del río Jabalón, se alza el Santuario de la Virgen de la Antigua, un enclave donde la historia, la fe y el paisaje dialogan desde hace siglos. Patrona de la localidad, la Virgen de la Antigua ha sido y continúa siendo símbolo espiritual y cultural para generaciones de infanteños, que encuentran aquí un refugio de devoción y también de memoria colectiva.
Rodeado de un entorno natural sereno y cargado de leyendas, el santuario invita al viajero a adentrarse en un espacio donde el patrimonio religioso convive en armonía con el entorno rural. La ermita actual, cuya construcción concluyó en 1678, se sitúa muy cerca del histórico enclave de Jamila, asociado a la reconquista tras la Batalla de las Navas de Tolosa y origen de antiguas advocaciones marianas de la zona. Con el tiempo, Santa María de Jamila dio paso a la actual Virgen de la Antigua, cuya imagen románico-gótica del siglo XIII, tallada en madera y policromada, conserva en su serenidad medieval la esencia espiritual de la comarca.
La arquitectura del santuario reúne elementos populares y barrocos, resultado de distintas etapas constructivas. Su fachada, de piedra y aspecto sobrio, presenta un balcón de hierro y el escudo de Santiago —símbolo que se repite tanto en el exterior como en el interior—. El amplio patio porticado, organizado en dos cuerpos y recientemente restaurado, conduce al templo, de nave única y cubierta con bóveda de medio cañón. En el presbiterio, una cúpula semiesférica decorada en estucos anuncia la presencia del magnífico retablo barroco de 1716, con columnas salomónicas, frescos y un camarín donde se venera la imagen de la Virgen.
Las paredes del santuario guardan un valioso conjunto pictórico: escenas marianas, santos, un impresionante lienzo del crucificado y otras obras de notable interés histórico-artístico completan el recorrido por este espacio sagrado donde cada rincón respira devoción y arte.
Pero la experiencia no termina en la ermita. El entorno inmediato invita a una ruta cultural y paisajística de primer nivel: el yacimiento arqueológico de Jamila, el Puente de la Virgen sobre el Jabalón, el yacimiento calcolítico del Cerro de los Conejos, los pizorros, el Montón de Tierra y su emblemática cruz… Lugares que suman misterio, belleza y siglos de historia a esta visita obligada para el viajero que busca autenticidad.
El santuario también ocupa un lugar destacado en la memoria festiva y trágica del municipio. El 25 de julio de 1971, día de inauguración de la plaza de toros, fue escenario de la fatídica muerte del torero José Mata, un hecho que quedó grabado para siempre en la historia local.
Hoy, el Santuario de la Virgen de la Antigua continúa siendo punto de encuentro y emoción. Cada agosto, la romería que precede a las fiestas patronales transforma este rincón apacible en un hervidero de fe y tradición. Tras una noche de convivencia y música, los vecinos acompañan a la Virgen hasta Villanueva de los Infantes en un recorrido cargado de emoción. El momento culminante llega en la Cruz del Siglo, donde Santo Tomás de Villanueva —el otro gran patrón de la villa— “recibe” a la Virgen para entrar juntos en la Parroquia de San Andrés, entre vítores, lágrimas y promesas renovadas.
Un templo, un paisaje y una devoción que, unidos, narran la identidad profunda de Villanueva de los Infantes. Una cita imprescindible para quienes deseen descubrir la esencia espiritual y patrimonial del Campo de Montiel.
¡Viva la Virgen de la Antigua!
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