España en 1910: nace el socialismo político y el sistema busca recomponerse tras la crisis
El año 1910 se abre en España con el país aún conmocionado por los sucesos de 1909. La Semana Trágica ha dejado una profunda huella política y social, y el sistema de la Restauración intenta recomponerse mientras nuevas fuerzas políticas comienzan a abrirse paso. España entra en la segunda década del siglo XX con un panorama más plural… y más inestable.
Un cambio de Gobierno tras la tormenta
Tras la caída de Antonio Maura, el poder pasa a manos del liberal José Canalejas, uno de los políticos más lúcidos y reformistas del momento. Canalejas asume el Gobierno con un objetivo claro: rebajar la tensión social y modernizar el país sin romper con la monarquía.
Su llegada supone un giro:
- Menos autoritarismo.
- Mayor sensibilidad social.
- Intentos de limitar el poder tradicional de la Iglesia y de los caciques.
Canalejas entiende que, tras 1909, España necesita reformas reales o se enfrentará a una ruptura mayor.
Por primera vez, un socialista entra en el Congreso
Este acontecimiento marca un antes y un después:
- El socialismo deja de ser solo un movimiento obrero y pasa a tener voz parlamentaria.
- La clase trabajadora se siente, por primera vez, representada en las Cortes.
- El sistema bipartidista comienza a resquebrajarse.
Aunque su presencia es minoritaria, el impacto político y simbólico es enorme.
Reformas sociales y la “cuestión religiosa”
Durante 1910, el Gobierno Canalejas impulsa medidas de carácter social y laico. Una de las más debatidas es la Ley del Candado, que limita la creación de nuevas órdenes religiosas en España.
La ley provoca una fuerte polémica:
- Sectores conservadores y la Iglesia la consideran un ataque directo.
- Liberales y republicanos la ven como un paso necesario hacia un Estado más moderno.
El debate refleja una España dividida entre tradición y modernidad.
La conflictividad social continúa
A pesar del cambio político, la tensión social no desaparece:
- Persisten las huelgas obreras.
- El sindicalismo sigue creciendo.
- El anarquismo mantiene una fuerte implantación en Cataluña y Andalucía.
En el mundo rural —incluido el Campo de Montiel— la vida sigue marcada por la precariedad, los bajos salarios y la emigración hacia zonas industriales.
La sensación general es clara: el sistema empieza a abrirse, pero las mejoras llegan lentamente.
Marruecos sigue presente
El problema colonial no desaparece. Aunque 1910 no vive grandes enfrentamientos, Marruecos continúa siendo un foco de preocupación militar y política. El Ejército mantiene su presencia en el norte de África, y la cuestión colonial sigue dividiendo a la opinión pública.
Una nueva etapa para España
1910 simboliza el inicio de una nueva fase:
- El sistema político se hace más plural.
- Aparecen nuevas voces en el Parlamento.
- El reformismo liberal intenta frenar la radicalización social.
Sin embargo, las bases del conflicto siguen intactas. España avanza, pero lo hace sobre un terreno inestable.
1910 es el año en que la política española empieza a parecerse más a la sociedad real… y eso cambiará todo.
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