Las 12 campanadas, las uvas y otras curiosidades de la Nochevieja.
Cada 31 de diciembre, cuando el reloj se acerca a la medianoche, millones de personas en España repiten un ritual que ya forma parte de nuestra identidad: las 12 campanadas y las 12 uvas. Una tradición compartida en hogares, plazas y bares, que une generaciones y territorios… también en los pueblos del Campo de Montiel.
Pero, ¿de dónde viene esta costumbre?, ¿por qué uvas?, ¿siempre se celebró así la Nochevieja? Hoy repasamos algunas curiosidades e historias de una de las noches más especiales del año.
¿Por qué se comen 12 uvas?
La tradición de tomar una uva por cada campanada no es tan antigua como muchos creen. Su origen se sitúa a comienzos del siglo XX, cuando una gran cosecha de uva llevó a los productores a popularizar su consumo como símbolo de buena suerte para el año entrante.
Sin embargo, hay referencias aún anteriores: ya en 1895, algunas familias madrileñas despedían el año comiendo uvas al compás del reloj, imitando a la burguesía francesa que celebraba el cambio de año con champán y fruta.
Desde entonces, las uvas se convirtieron en sinónimo de prosperidad, salud y buenos deseos.
Las campanadas: del reloj de la Puerta del Sol al salón de casa.
El reloj de la Puerta del Sol de Madrid marca oficialmente el inicio del nuevo año desde 1866. Con la llegada de la radio primero y la televisión después, las campanadas comenzaron a retransmitirse, convirtiéndose en un acontecimiento nacional.
Hoy, aunque muchos siguen fielmente la señal de Sol, en otros lugares se escuchan las campanas del pueblo, del reloj de la plaza o incluso campanadas improvisadas entre risas y nervios.
Nervios, atragantamientos y supersticiones.
No todo es solemnidad en Nochevieja. Las campanadas también traen:
- Carreras por terminar las uvas a tiempo
- Trucos como pelarlas, partirlas o usar gominolas
- Risas, brindis adelantados y alguna que otra tos.
Además, la noche está llena de supersticiones:
- Ropa interior roja para el amor
- Sacar una maleta para atraer viajes
- Empezar el año con el pie derecho.
Costumbres que, creamos o no en ellas, siguen pasando de generación en generación.
Nochevieja en los pueblos: tradición y convivencia.
En muchos pueblos del Campo de Montiel, la Nochevieja es también sinónimo de reencuentros: vecinos que vuelven por Navidad, familias que se juntan y plazas que se llenan tras las campanadas para brindar juntos.
Una noche en la que se mezclan tradición, música, ilusión y el deseo compartido de que el nuevo año traiga salud y buenos momentos.
Un nuevo año por escribir.
Las campanadas no solo cierran un año: abren una página en blanco. Doce sonidos que nos recuerdan que el tiempo avanza, pero también que cada comienzo es una oportunidad.
Desde Los 23 del Campo de Montiel, despedimos el año con la mirada puesta en nuestras tradiciones y con el deseo de seguir contando historias que nos unen.
Feliz Año Nuevo.
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