Esta noche no es una noche cualquiera.
Es la noche en la que las calles aún guardan el eco de las cabalgatas, en la que los pueblos se llenan de luz, de música y de miradas brillantes, y en la que la ilusión vuelve a correr libre, como cuando éramos niños… o como cuando vemos a los más pequeños vivirla por primera vez.
Es la noche de dejar los zapatos preparados, de colocar con cuidado agua y comida para los camellos, de escribir los últimos deseos en voz bajita y de intentar dormir… aunque casi nunca se consigue.
Porque esta es una de esas noches largas, de nervios, de despertarse mil veces hasta que, por fin, amanece el 6 de enero.
Pero también es una noche para el recuerdo. Para acordarnos de quienes ya no están con nosotros, de aquellos que también soñaban con esta noche mágica y que encontraban su mayor regalo en ver a los suyos felices, abriendo paquetes con los ojos llenos de ilusión. Esta noche, de algún modo, también caminan con nosotros, en cada recuerdo y en cada sonrisa.
Para los más jóvenes, que la magia nunca se apague. Para los no tan jóvenes, que nunca olvidemos lo que se siente al creer, al compartir y al volver a casa con el corazón lleno tras una cabalgata.
Que los Reyes Magos recorran una vez más nuestras calles y hogares, dejando regalos, sí, pero sobre todo ilusión, salud y momentos para recordar.
Feliz Noche de Reyes a todos.
Que mañana amanezca cargada de sonrisas, recuerdos y esperanza.
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